jueves, 8 de mayo de 2008

Sobre el Thrombocid®


Una de las leyendas urbanas más extendidas en salud es la que tiene que ver con la pomada del tubo amarillo y negro, que en el ideario popular es una especie de panacea untuosa contra todo tipo de males causados por golpes y contusiones.No es extraño que llegue alguien a la consulta refiriendo lo mal que se encuentra tras un traumatismo accidental, haciendo hincapié en que a pesar de haberse dado friegas constantes con este producto, el dolor y la inflamación persisten.
Éste es el momento del desengaño.
El Thrombocid ® (de laboratorios Lacer) no alivia el dolor. Y no, tampoco baja la inflamación. La indicación del ácido pentanopolisulfúrico, es estética, favoreciendo la eliminación de la sangre “derramada” en las varices y los hematomas.

De todas maneras, precaución. No sólo la eficacia es controvertida, sino que… tanto el ácido pentanopolisulfúrico como los componentes de la pomada en sí son muy irritantes.

1 comentario:

Carme dijo...

Interesante. Yo tb pensaba que era antinflamatorio.

Gracias! ...Aunque difícil resulta cambiar lo que ya se dice como leyenda urbana... :S