sábado, 26 de abril de 2008

Un test de saliva puede diagnosticar un ataque al corazón de forma rápida


Un simple análisis de saliva podrá algún día ser utilizado en ambulancias, restaurantes o farmacias de barrio para averiguar de forma rápida si una persona está sufriendo un ataque al corazón, según asegura el doctor John T. McDevitt, bioquímico de la Universidad de Texas, en Austin (Estados Unidos).
"Las proteínas que se encuentran en la saliva "tienen la capacidad de alertar de forma rápida sobre un potencial ataque al corazón", indicó el doctor McDevitt, quien junto a su equipo ha desarrollado un pequeño biochip que actúa como un sensor que está bioquímicamente programado para detectar grupos de proteínas en la saliva capaces de determinar si la persona está sufriendo un ataque al corazón y tiene un alto riesgo de sufrirlo en el futuro.
Con el test de saliva para diagnosticar un ataque al corazón, una persona escupe dentro de un tubo y su saliva es después trasferida a una tarjeta que contiene el biochip con una batería estándar de biomarcadores cardíacos. La tarjeta cargada con los datos se inserta en un analizador que determina la situación cardíaca del paciente en menos de un cuarto de hora.
En un estudio en el que participaron 56 pacientes que sufrieron un ataque al corazón y otros 59 que no, los investigadores demostraron que su test puede distinguir entre los pacientes que sufrieron el ataque y los que no con la misma precisión de diagnóstico" que un análisis de sangre estándar, indicó el doctor McDevitt.
Muchos pacientes que han tenido un ataque al corazón, especialmente las mujeres, experimentan síntomas poco específicos o presentan resultados normales en los controles de salud, una circunstancia que dificulta realizar un diagnóstico oportuno, indicó.

Los riesgos de querer un cuerpo 'a la moda'


MADRID.- 'Quiero entrar en esos vaqueros de la talla 34, así que me pongo a régimen. No desayuno; como un plato de lechuga, y para cenar, sólo una manzana. Pero no puedo con la ansiedad y a las dos horas me doy un atracón de dulces'... La obsesión por un ideal de extrema delgadez puede conducir al desarrollo de trastornos en la alimentación, especialmente aquellos que alternan periodos de dieta extrema con comilonas compulsivas, según advierte un trabajo británico.
"La promoción de un ideal de extrema delgadez, en conjunción con un fácil y rápido acceso a comida apetecible, produce un ambiente proclive a los atracones", explican los autores de este trabajo, que se publica en forma de editorial en el último número de la revista 'The British Journal of Psychiatry'.
"Esto podría explicar el crecimiento exponencial de los trastornos alimenticios que se ha producido entre las mujeres nacidas en la última mitad del siglo XX", añaden.
Problemas de adicción
Según estos expertos, además de problemas reproductivos, neuronales y de osteoporosis, una nutrición pobre y que combina una alimentación escasa con atracones periódicos puede conducir a una mayor susceptibilidad para desarrollar problemas de adicción.
Para explicar su hipótesis, citan varios estudios en animales, que demuestran que tras haber alternado periodos de hambruna con superabundancia de comida, los individuos analizados tendían a comer más de lo adecuado durante los meses posteriores y "eran más propensos a mostrar comportamientos adictivos a sustancias como el alcohol y la cocaína".
"Si lo traducimos a los humanos, podríamos predecir que una restricción alimentaria, intercalada con consumo de snacks u otras comidas sabrosas, podría conducir a cambios permanentes en el sistema de recompensa", explican.
'La cultura de la extrema delgadez'
Los autores de este ensayo, varios expertos en psiquiatría y trastornos de la alimentación, hacen especial hincapié en un aspecto que pocos trabajos habían analizado: el efecto de un excesivo culto al cuerpo entre quienes promueven el ideal de belleza, las protagonistas de las pasarelas.
"La cultura de la extrema delgadez en la industria de la moda no sólo está dañando al público en general, sino también a las modelos", remarcan.
"Internalizar este tipo de patrones alimentarios como adecuados para mantener un determinado cuerpo podría conducir a graves consecuencias para la salud que serían palpables más allá de los pocos años que suele durar una carrera de modelo", señalan los autores de este trabajo.
En su editorial reclaman una mayor atención pública para cambiar los patrones de belleza y atender los trastornos alimenticios, especialmente entre los más jóvenes. "Aunque podría llevar tiempo cambiar un ideal de este tipo, no debemos cejar en el empeño sino recordar lo que se ha conseguido, por ejemplo, con el tabaquismo", comentan.

Cirugía estética, un valor en alza




Las inyecciones de Botox representan el 14% de todas las intervenciones


En España, la operación más solicitada es el aumento del pecho


MADRID.- Una nueva sonrisa, un aumento de pecho, la nariz perfecta... Cambiar de imagen está al alcance de la mano y es toda una tendencia. España es ya el primer país de Europa y el cuarto del mundo en número total de intervenciones de cirugía estética y el primero en pacientes menores de 21 años.
En España se realizaron cerca de 300.000 intervenciones de estética el año pasado, según las estadísticas de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE). Esta cifra le otorgó a nuestro país en 2004 el cuarto puesto en el ranking mundial, dos más arriba que el año anterior.
En el mundo, el Botox es el protagonista absoluto, con un 13,94% del total de procedimientos realizados. En España, el tercer país de la Unión Europea en cuanto a infiltraciones de esta sustancia, las consultas por este tratamiento han aumentado un 50% en los últimos meses.
Ante este aumento, la Sociedad Española de Medicina Estética advierte que la toxina botulínica –componente del Botox- debe ser aplicada por médicos especialistas. Un uso incorrecto de este producto puede provocar graves lesiones.
La Asociación Estadounidense de Cirugía Dermatológica denunció recientemente que el 41% de sus miembros había detectado un aumento de la demanda de tratamientos para reparar el daño causado por procedimientos llevados a cabo por profesionales no cualificados.
Más esperanza de vida, más cirugía
En cuanto a las intervenciones invasivas, la blefaroplastia o cirugía de los párpados es la favorita de hombres y mujeres. Cada vez se solicita más este 'lifting', en especial entre los varones.
El aumento de la esperanza de vida va de la mano del aumento de las operaciones de cirugía estética. José María Serra, jefe del servicio de Cirugía Plástica del Hospital Clínico de Barcelona, explicó en el IX Congreso de la SECPRE que "ya no sólo se trata de estar bien físicamente, sino de cuidar al aspecto".
Se trata de la perfección al alcance de la mano, de la eterna juventud, de cortar los complejos con el bisturí. Según Ivo Pitanguy, un especialista brasileño considerado el padre de la cirugía estética, "el culto al cuerpo está exagerado" en la sociedad actual, aunque para este especialista "no es culpa de la cirugía plástica, sino del marketing. Que vende la imagen de la juventud, de la belleza".
La cirugía más joven
Las estadísticas revelan que en nuestro país el mayor aumento de intervenciones se ha producido entre las jóvenes. Ellas son las que más se operan en todo el mundo, según las estadísticas de la Sociedad Internacional de Cirugía Estética y Plástica. Y con una diferencia holgada: más del 40% de las intervenciones en nuestro país se hacen en chicas entre 18 y 21 años.
Comparado con 2003, la cifra casi se ha cuadruplicado. España ha escalado 14 puestos y está muy por encima de sus perseguidores más cercanos, Chipre y los Emiratos Árabes Unidos, con un 25% de operaciones en menores de 21 años.
En el resto de los países que ocupan la zona alta de la tabla, la cirugía está más dirigida a paliar los efectos del envejecimiento, algo que se refleja en las estadísticas por grupos de edad. En Estados Unidos, líder mundial del mercado de la cirugía estética, el 65% de las intervenciones se hacen en pacientes entre 21 y 50 años y el 20% en mayores de 50.

Aumento de pecho, lo más solicitado
Más talla de sujetador es lo que la mayor parte de las mujeres quiere. Por eso, la estrella de la cirugía estética en España es el aumento de pecho (22,57%), seguido de la rinoplastia o intervención de la nariz (8,81%) y las inyecciones de colágeno (7,72%).
En nuestro país se colocan cada año 50.000 prótesis mamarias, más que en cualquier otro estado europeo. Sin contar con las mujeres que necesitan una reconstrucción mamaria como consecuencia de la extirpación de un tumor, esta operación está dirigida en su mayoría (90%) a aquéllas que por razones estéticas no están satisfechas con su busto.
Ante la gran demanda, la SECPRE anunció la creación de un Registro Nacional de Prótesis Mamarias con fines de investigación e información y que permitirá tener una red de vigilancia de las pacientes efectiva.
Porque aunque la cirugía estética aumente cada año un 10% en nuestro país, aunque sea cada vez más popular y accesible, no hay que olvidar que es una intervención quirúrgica y entraña riesgos para la salud. Por este motivo, las sociedades profesionales recuerdan que todos estos procedimientos deben realizarse por especialistas cualificados y con unas garantías mínimas que, en muchos casos, no se cumplen.

miércoles, 23 de abril de 2008

La primera vacuna contra la hipertensión



  • Investigadores suizos prueban la inmunización en un ensayo con 72 personas hipertensas

  • Si los próximos estudios van bien, podría estar disponible en cuatro o cinco años

  • Algunos expertos prefieren ser prudentes sobre los posibles riesgos de la terapia
MADRID.- Tan sólo dos inyecciones al año, en lugar de las pastillas diarias que muchos hipertensos incumplen. Esto es lo que promete una inmunización, actualmente en desarrollo, dirigida contra una sustancia relacionada con los problemas tensionales. El tratamiento acaba de mostrar su seguridad y signos de eficacia en un ensayo con 72 hipertensos.
"Los resultados de esta nueva bioterapia para la hipertensión son intrigantes y prometedores. La vacuna podría resultar muy útil en muchos pacientes", escriben los autores de un comentario que acompaña al estudio, ambos publicados en el último número de la revista 'The Lancet'.
Aunque actualmente existen eficaces fármacos y pautas (consejos alimenticios, ejercicio...) contra la hipertensión, muchos pacientes no cumplen con su terapia. A ello ayuda el hecho de que es una enfermedad crónica, pero sin síntomas. De ahí la utilidad de una vacuna, que simplificaría las cosas: "La facilidad de unas cuantas inyecciones al año animaría a una mejor adherencia al tratamiento", dicen los investigadores, pertenecientes a la compañía suiza Cytos Biotechnology, la misma que trabaja en una inmunización contra la nicotina.
La 'estrategia' de la vacuna de la hipertensión es similar a la de muchos antihipertensivos modernos (los IECA, los inhibidores de la renina...), que actúan sobre un importante regulador de la presión sanguínea: el sistema renina-angiotensina. La vacuna es una mezcla de una hormona de este circuito: la angiotensina II (un péptido de la sangre que causa vasocontricción y, por tanto, eleva la tensión sanguínea) y una partícula similar a las víricas, capaz de despertar a las defensas.
Resultados
"La vacuna induce anticuerpos contra la angiotensina II e impide que ésta se una a sus receptores. Así que el modo de acción es bastante similar al de los fármacos convencionales, con la excepción de que la duración de la respuesta inmune de la vacuna está en torno a los cuatro meses, frente a las seis o 24 horas de los medicamentos", explica a elmundo.es Martin Bachmann, uno de los firmantes del trabajo. Por eso, calcula que bastarían dos o tres inyecciones anuales para mantener la tensión 'a raya'. "Parece realista", añade.
De hecho, en el estudio se vio que las personas que recibían una dosis alta de la vacuna conseguían bajar la tensión de modo similar a lo que se logra con dosis bajas de los inhibidores de la renina, dicen los autores. La tensión era entre 9 y 4 mm Hg menor a la de los participantes que recibían una inyección-placebo.
Bachmann también destaca un hallazgo inesperado: la presión sanguínea parecía disminuir especialmente a primera hora de la mañana. "El aumento matutino de la tensión arterial es un problema mal controlado con los fármacos actuales, y eso que la mayoría de los infartos, accidentes cerebrovasculares, etc. se producen en este momento del día", explica el investigador.
Precaución
El estudio se ha realizado en 72 personas de 18 a 65 años que presentaban una hipertensión moderada (entre 140 y 179 mm Hg la sistólica y 90-109 mm Hg la diastólica) y fueron divididos en tres grupos: 24 pacientes recibieron dosis bajas de la vacuna (una inyección inicial y otras dos de recuerdo unas semanas después), otros tantos unas dosis más elevadas y un tercer colectivo ejerció de grupo control, recibiendo inyecciones de una sustancia inocua.
El objetivo principal de este ensayo era comprobar la seguridad del tratamiento, algo que parece probado, al menos a corto plazo: "La mayoría de los efectos secundarios fueron transitorios y leves", escriben los autores. Fundamentalmente, síntomas similares a la gripe, fiebre..., todos ellos frecuentes con otras vacunas. En este ensayo no se ha visto que altere otras células defensivas, "así que no lleva a una estimulación descontrolada del sistema inmune", escriben.
Sin embargo, los autores del comentario todavía tienen dudas sobre los efectos secundarios del tratamiento, sobre "si será seguro inhibir la acción de la angiotensina II durante varios meses", escriben. El circuito del que forma parte (el sistema renina-angiotensina) juega un papel importante en la homeostasis y "en situaciones de disminución de sal o líquido, como una deshidratación grave, trauma o shock clínico, la rápida activación de este sistema es crucial", escriben.
Recuerdan, además, el fracaso, hace ya algunos años, de la esperanzadora vacuna contra el Alzheimer, que también estimulaba a las defensas en contra de un péptido de nuestro propio organismo.
Los autores reconocen que tanto la eficacia como la seguridad de la vacuna tendrá que probarse en más estudios. También es necesario comprobar que los efectos sobre la hipertensión se dan también en otros pacientes, como ancianos. "No hay razón para pensar que no funcionará en hipertensos graves o en otros grupos de población", dice Bachmann. De todas formas, este investigador cree que el candidato ideal para la inmunización serían los hipertensos recién diagnosticados. "Para estos pacientes, la vacuna puede ser capaz de controlar la tensión arterial sin medicación adicional", dice.
Actualmente, están realizando dos nuevos ensayos clínicos y, cuando se terminen, se iniciará un ensayo en fase III, el paso previo para la autorización del tratamiento. Si todo va bien, Bachmann calcula que podría estar disponible en cuatro o cinco años.

El agua del grifo, lo mejor para lavar las heridas tras una operación


MADRID.- Al llegar a casa después de una operación, muchos pacientes se enfrentan a una duda que, en el momento del alta, no se acordaron de preguntar a sus médicos: '¿Qué se hace con la herida? ¿Cómo se cura?'. La sencilla respuesta la da ahora una revisión de 11 ensayos clínicos sobre el tema: el agua del grifo es la mejor opción.Tanto para evitar infecciones como para acelerar el proceso curativo de las heridas producidas por una cirugía, basta simplemente con lavarlas con agua del grifo, concluye el trabajo, que se publica en 'The Cochrane Library'. La recomendación sirve no sólo para los pacientes sino también para los profesionales sanitarios que trabajan en los hospitales.Después de mucho debate al respecto, los ensayos analizados, que incluyen una población con edades comprendidas entre los dos y los 95 años, permiten a los autores afirmar que "no hay ninguna evidencia que demuestre que la utilización de agua del grifo para tratar las heridas en adultos aumente el riesgo de infección, como se temía hace unos años. Es más, algunos trabajos evidencian lo contrario, que reducen dicho riesgo".En ausencia de agua potable, la revisión recoge que el agua helada o hervida, así como el agua destilada, también podrían ser alternativas útiles y mejores que otros métodos. Eso sí, los autores advierten que esta medida no debe aplicarse en aquellos países con problemas constantes de suministro de agua.Durante años, médicos y laboratorios han recomendado distintos agentes limpiadores con propiedades antisépticas para tratar estas heridas. La solución salina es el producto más utilizado, ya que al ser una solución isotónica no interfiere con el proceso normal de cicatrización, no daña el tejido ni provoca alergias. Sin embargo, el agua del grifo parece tener la misma eficacia que estos productos y, además, es más barata y más accesible.Las comparacionesTres de los ensayos incluidos en la revisión compararon los beneficios de lavar la herida con agua del grifo con no lavarla con nada y en ninguno de los casos los pacientes sufrieron infecciones.Al enfrentar el agua del grifo con una solución salina, los autores vieron que para las heridas graves y laceraciones -rupturas de la piel- que han recibido suturas, los pacientes que fueron curados con agua del grifo experimentaron menos infecciones que aquellos que recibieron la solución salina. No obstante, esta diferencia no se observó para las heridas crónicas.Respecto a los tipos de agua utilizada, para tratar fracturas abiertas, el agua helada es más eficaz que el agua destilada, pero ambas son más efectivas que la solución salina.

sábado, 19 de abril de 2008

Los peligros de tomar mucha agua


A menudo se nos habla de los beneficios del agua: aclara la piel, reduce el cansancio y ayuda a la concentración.

La mujer murió por intoxicación de agua.Pero la muerte de una mujer en Estados Unidos por tomar demasiada agua muestra que una dosis grande del preciado líquido, es peligrosa.
La mujer tomaba parte en un concurso en el cual aquél que tomara más agua, sin eliminarla, ganaba una consola de videojuegos.
Posteriormente, sin embargo, comenzó a quejarse de dolores de cabeza y se fue a su casa, donde después se le encontró muerta.
Las pruebas iniciales confirmaron que su muerte fue resultado de una intoxicación de agua.
Según los expertos, beber demasiada agua puede eventualmente causar inflamación en el cerebro, evitando que regule las funciones vitales que debe desempeñar, como la respiración, lo que causa la muerte.
Sin embargo, ésta es una situación que ocurre rara vez.
El problema que se presenta más comúnmente es el poco consumo de agua, como dijo a BBC Ciencia el doctor Erik Díaz, del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de Chile.
"El caso de esta mujer es un caso anecdótico -afirma el experto- porque el problema más habitual es la falta de agua".
"En un estudio reciente encontramos que más del 80% de la población adulta en Chile no consumía cantidades suficientes de agua al día", agrega Díaz.
Proceso
El agua que bebemos es eliminada por el organismo en la orina y el sudor, básicamente.

El problema más común es la falta de consumo de agua.Las cantidades del líquido en el cuerpo deben estar reguladas para controlar los niveles de ciertos componentes de la sangre, como el sodio.
Si tomamos demasiada agua, los riñones eventualmente no son capaces de funcionar lo suficientemente rápido para eliminar el exceso de líquido del cuerpo.
Con esto ocurre una dilución de los niveles de los componentes de la sangre, como sodio, potasio y cloro.
"Estos componentes están involucrados en la actividad contráctil de los músculos, incluidos el cardíaco y respiratorio", explica el doctor Díaz.
"Si no están en una relación adecuada en la sangre y si se diluyen demasiado, también ocurre una dilución de los componentes en el interior de las células".
"Y esto puede ocasionar un problema a nivel cerebral, o a nivel cardíaco o respiratorio", señala el experto.
Límites
En un estudio reciente encontramos que más del 80% de la población adulta en Chile no consumía cantidades suficientes de agua al día
Dr. Erik Díaz, INTAEl agua es esencial para una variedad de funciones del organismo, por ejemplo para eliminar desechos como la urea.
Durante el día vamos perdiendo agua, así que es necesario reemplazarla.
"El consumo de agua depende del requerimiento calórico -dice el doctor Díaz- y en circunstancias normales un adulto debe requerir entre 1,8 y 2,5 litros cada día".
Según el experto, "la falta de agua puede conducir a problemas que van desde irritabilidad, fatiga hasta bajo rendimiento físico e intelectual".
"El manejo de la sed es un proceso que vale la pena destacar", dice el médico.
"La gente debe saber que la sed es un reflejo demasiado tardío, que suele ocurrir cuando la persona ya está teniendo problemas de deshidratación".
"Es por eso no se debe esperar a tener sed para ingerir líquido, sino se debe ir reemplazando conforme pasa el día", afirma el experto.